Miguel Ángel Jiménez

Comentario Dominical

Miguel Ángel Jiménez


Ser cristianos es un fracaso

21/02/2025

Los cristianos debemos ser unos fracasos y, además, personas que se reconocen superadas en su vida.

Fracasados porque lo que parecen tener los primeros y más poderosos frutos es la violencia, la fuerza, la superioridad… En pocas palabras: el fuerte vence, el débil pierde. Se nos olvida que seguimos a Jesús de Nazaret, que murió en una cruz perdonando. Lo que podía parecer un fracaso, fue, en realidad, la mayor manifestación del amor de Dios. Solo desde el amor, desde la entrega generosa de toda la vida se vence el mal. Un amor desmedido y entregado hasta el extremo. Mientras, seguimos buscando los primeros puestos, unos frutos inmediatos y presentistas, quedar por encima de los demás, incluso por las mismas palabras y argumentos. El silencio nos parece de perdedores y débiles. No es así.

Y es que nos vemos superados no solo en expectativas, sino en todo. Nos autopercibimos como impotentes para desarrollar el amor; para perdonar hasta setenta veces siete; para compartir el doble de lo que se nos pide y se necesita.

Solo cuando contamos con Dios en nuestra vida el éxito está asegurado, incluso en la apariencia del fracaso. ¿Nos debe preocupar? Lo que tenemos que mirar es si estamos siguiendo, con nuestras debilidades, lo que Jesús nos pide en el evangelio: si proclamamos con nuestra vida la buena noticia de que el amor triunfa; si perdonamos; compartimos; denunciamos la injusticia; estamos al lado de los que sufren y desesperanzados; si nos duele el pecado… Entonces, que no nos preocupe si parece que nuestra vida, nuestras aspiraciones se malogran. Dios está con nosotros y nuestra vida dará muy buen fruto.

ARCHIVADO EN: Violencia, Manifestación