Antonio Pérez Henares

PAISAJES Y PAISAJANES

Antonio Pérez Henares


La Confederación del Tajo contra los pequeños pueblos

21/02/2025

La Confederación Hidrográfica del Tajo esta achicharrando a los pueblos más pequeños a multas, que además no solo son injustas sino contra el dictamen de Tribunal Supremo que ha sentenciado en tal sentido. Y los pueblos, pueblecillos en tanto casos, se están levantando en 'armas' porque les va la vida, el presupuesto, en ello. Les está arreando sanciones de varios miles de euros, de 2.000 y a 6.000 y eso significa para algunos de ellos hasta un 10% de todos sus fondos disponibles. Vamos, que les deja en cueros vivos.
A uno este afán recaudatorio que por las altas esferas es pregonado con gran jolgorio como gran hazaña por la máxima responsable de la rapiña, la gesticulante acelerada y vicepresidenta María Jesús Montero, le trae a la cabeza la coplilla que se atribuía a uno de aquellos cobradores de tributos que al abandonar el pueblo al que acababa de dejar tiesos, volvía la cabeza desde alto y decía: «¡Ay, Morillejo/ mal estabas/ peor te dejo».
Ahora el almojarife, que así se llamaban aquellos pájaros por el medievo, es la Confederación del Tajo y su fórmula para pegarle un bocado a los presupuestos de los pueblos de menos de 2.000 habitantes es multarles por no contar con depuradora de aguas residuales El caso está adquiriendo proporciones de plaga en el caso de Guadalajara, donde la gran mayoría de las poblaciones rurales no es ya que no lleguen a esa cifra de habitantes, sino que muchos no alcanzan ni los cien siquiera. Las sanciones han comenzado a caer a mansalva y se calcula que pueden afectar a más de un centenar de ellos. 
A los de la zona de mi pueblo natal, Bujalaro, todos ellos muy escasos de habitantes y que no llegan en casos ni a cincuenta, ya les ha llegado la 'receta' de dos mil de multa. Matillas, Cendejas de la Torre y Negredo están en la lista, y a Jirueque, caso aparte porque al hacer ellos una limpieza de un cauce del río, tenían autorización, se rompió una tubería y, grave delito, la repararon por su cuenta, 2.600. Otros de los afectados hasta el momento son Peralejos de las Truchas, Retiendas, el Pozo de Almoguera, Hueva, Tamajón, Anquela del Pedregal con esa cantidad 'standard', aunque a Orea le han cascado 3.000 y 6.000 a Valdeconcha. El temor, y muy fundado, es que tan gravosa lotería les acabe tocando a todos y se extienda por todas las provincias de la cuenca.
 La cosa es, ademas de fea y cruel contra quienes pelean por la pervivencia de sus municipios, contraria a la sentencia del mismísimo Tribunal Supremo que dictaminó el pasado 16 de octubre que estos municipios menores de 2.000 habitantes «no tienen atribución alguna de tal competencia» de lo que se deduce que no se les puede exigir que la cumplan. Pero la Confederación se llama a andanas y sigue a lo suyo: enviando multas a destajo. Y lo que está empezando es una rebelión en toda regla que empieza adquirir sesgo político, aunque sea muy variopinta la sigla que gobierna en los diferentes pueblos. El PP ha hecho bandera del asunto y está recabando apoyos para, con la sentencia en la mano, ir al choque contra la Hidrográfica, al tiempo que solicita a la Junta de Comunidades que tome cartas en el asunto y que sea quien ponga en marcha las obras necesarias para la depuración de las aguas residuales, algo que resulta casi del todo imposible que puedan hacer los pequeños pueblos por su cuenta.
Y uno, qué quieren que les diga, no tiene más remedio que tomar en esto partido. Yo voy, claro, con mi pueblo, Bujalaro, y con los pueblos linderos, donde tengo hasta familia, de las Cendejas, Matillas y Jirueque. No vamos a consentir dejar que nos dejen las cuentas municipales tiritando con esta requisa. Por cierto, el alcalde nuestro es del PSOE, el Satur. Un buen hombre y un amigo.