Difícil es, ahora en estos tiempos, marcar diferencias; y lo es por muchas razones. Sin embargo, el ser humano por el simple hecho de serlo provoca situaciones donde la mente busque la excelencia, si es que este término puede existir en tiempos de discordia.
Todos sabemos que el término de Excelencia se ha utilizado para remarcar el respeto y la cortesía que se le da a algunas personas cuando queremos mostrarle dignidad o empleo; sin embargo, parece estar en desuso ese tratamiento a cambio de una consideración más moderna: Alcanzar la Excelencia en tu trabajo, en tu vocación, en tu modalidad profesional. Un reto difícil pero posible.
Un campo social –actualmente más de moda que nunca- es el Turismo. Viajar, comer, disfrutar, sentir y conocer, son variables que concitan a mucha gente que desea hacer turismo como clave de entretenimiento y satisfacción personal y en esa clave, la excelencia forma parte del fin.
Las agencias se muestran dispuestas a conseguir la satisfacción del cliente y máxime cuando en estos tiempos, las redes sociales y las empresas On Line facilitan el servicio turístico con cierta comodidad y, a veces, mayores ventajas. El viaje turístico se ha hecho más popular como producto de ese cambio de mentalidad post-pandemia. Esa razón, junto a los parámetros de la riqueza en estatus elevados, determina que un sector de nuestra sociedad moderna necesite –o desee- algo más que las propuestas habituales; y es ahí, donde se busca la Excelencia.
En esta semana, Barcelona ha sido centro –en la torre Mapfre- de una muestra propiciada por la empresa SIE Spanish Excellence, para dejar sentir a Cuenca como destino turístico de excelencia, con una propuesta innovadora donde no solo el excelso Patrimonio Monumental y Natural de nuestra ciudad, ha sido clave de sorpresa y admiración, sino la muestra sensorial culinaria del restaurante Kadon de nuestra capital, donde el heredero de José López, su nieto Enki, ha sabido ofrecer una simbiosis entre la cocina de autor, la cerveza artesanal y las esencias de una Madre Naturaleza privilegiada en los que el sabor, el olor y el gusto definieron su excelencia.
'La ciudad de los sentidos' ha ofrecido su clave y lo ha hecho entre la admiración y el respeto.