Nada, está visto que pintamos menos que Pepe Leche en la Corte, que ha dicho siempre, tratándose de ninguneo, el pueblo o, si les da más sensación de tristeza y abandono, el vulgo. Y es que ya ven, o ya sienten, o sí ni ven, ni sienten, ni barruntan, frase muy utilizada tiempo ha por un profesor de servidor en un lejano Bachillerato, sepan que mientras nuestro querido país está recontando los dineros que tiene y los que pueda lograr y arrebañar, y hablamos de millones y millones de euros, en Castilla-La Mancha, que es como se debe decir y no Castilla-Mancha, que es como dicen los cursis y los especímenes, no sólo nos mantienen engañados con las dosis de los logros, sino que en cuanto pueden, ¡zas!, zapatazo que nos meten y, sólo a título y enunciado de ejemplo, pues nos suben algunos medicamentos, ya que los dineros, al final del actual proceso, harán falta para pagar la factura del tanque o del mortero que nos toque. Por esta razón, elevada a la enésima potencia, Sanidad ha dejado de abonar algunas medicinas, pese a que nuestro presidente se infla como un pavo que anduviese de careo.
Y a la vez, mientras ese partido va hoy Jesús 1- Emiliano 0, la máxima autoridad regional, que tiene otros frentes abiertos, ¡cierto es!, deja pasar, lo veo venir, la ocasión de, al igual que los catalanes separatistas de derechas, hacer valer nuestros votos y nuestros escaños para cambiárselos al presidente mayor, Perico Sánchez, en plan Juntos por Cataluña, por, V, G., el inicio de las obras de la autovía Valencia-Lisboa, clave para el desarrollo de una pila de kilómetros cuadrados de la España necesitada. Esta autovía, lo digo para los más jóvenes, debió haber echado a andar hace algunos años o, al menos, estar a punto de hacerlo, al igual que alguna que otra conexión ferroviaria, -¿verdad Escolástico?-, pero como siempre, nuestra provincia sólo le sirve a Madrid, y ahora también a Toledo en más de una ocasión, y en más de dos, para darse una vuelta que cuatro años más o menos, y asegurarse el sueldo algunos para otra legislatura. Uno, que no es amigo, y ni siquiera conocido, de todo aquello que pueda oler a engaño, soborno o componenda, no puede ver con sosiego cómo quedamos, seguimos quedando, como si nada hubiese acaecido en este país, dejados de la mano del Estado, independientemente de sí en Obras Públicas, ¡!, manda Silva Muñoz o el chulanguita que estamos sufriendo ahora y que tiene el asunto del chachachá del tren más enredado que una madeja grande de fideos chinos. Incluso creo que hay quien piensa que la culpa del lío de los cercanías catalanes -ellos les llaman rodalias o algo así-, tendría origen en el edificio de la hoz y el martillo de la Castellana madrileña.
Dejémoslo aquí. Page debe vigilar a Jesús y este a los precios farmacológicos; Fomento debe conocer la presión, sana, no tramposa, que podría ejercer Page para salvar de una vez la A-43, en cuyo parto inicial está tan metida La Tribuna, esta tribuna y este cura.