La Audiencia de Ciudad Real juzga el próximo miércoles a C. A. M. M., un hombre de nacionalidad colombiana acusado de un delito de agresión sexual continuada a la hija de su pareja, que en el momento de los hechos tenía 14 años.
Según el escrito provisional de acusación de la Fiscalía, se pide una pena de cinco años y medio de cárcel por unos hechos que ocurrieron en Tomelloso, donde el acusado vivía con la que era su pareja y con la hija menor de esta desde 2019.
El acusado, aproximadamente entre los meses de enero y noviembre, "en múltiples y reiteradas ocasiones, con evidente ánimo libidinoso, abordaba a la menor y le proponía que se dejase tocar sus partes íntimas a cambio de tener más libertad a la hora de salir con sus amigos o utilizar el teléfono móvil", indica la Fiscalía, que recoge que llegó a realizar "diversos y reiterados tocamientos" en la zona de la vagina y el trasero, "siempre por encima de la ropa de la menor".
Igualmente, el acusado llegó a manifestar a la menor que como se lo contase a su madre "la iba a mandar a Colombia, que le iba a contar a su madre que la menor tenía novio o que era ella la que le provocaba". Todos estos hechos, afirma la acusación, los cometía el acusado aprovechándose de la relación de cercanía y de confianza que tenía con la menor, al ser la pareja de su madre, así como de aquellos momentos en los que la madre no estaba en casa o estaba trabajando o durmiendo.
Los hechos "siempre eran cometidos en el interior del domicilio familiar", dice la Fiscalía, que también apunta que a mediados de noviembre, el acusado entró en la habitación de la menor a la que dijo que se bajase los pantalones del pijama, negándose ella, por lo que el acusado "la cogió con fuerza de los mismos con la intención de bajárselos", siendo sorprendida por la madre, desistiendo el acusado de la acción.
Además de la pena de cárcel, el Ministerio fiscal pide la prohibición de que el acusado se acerque a la menor durante siete años, el mismo periodo en el que no podrá comunicarse con ella y una multa de 5.000 euros por los daños morales.