Los estancos de la provincia de Ciudad Real cerraron el año 2024 con un nuevo mínimo en la venta de cajetillas de tabaco, aunque la caída haya sido mínima, casi plana, y con un crecimiento en las ventas de la picadura para pipa, que no se veía desde hace años. Dos datos que marcan el estado de los negocios en la provincia y que el presidente de la Asociación Provincial de Estanqueros de Ciudad Real, Fernando Bermejo, suma la necesidad de combatir el contrabando. «Hay que destinar más recursos» a su lucha, porque, recordó, no es solo la pérdida que conlleva en impuestos, sino «la calidad» de lo que se fuma cuando se acude a tabaco no reglado.
Las cifras indican que el año pasado se vendieron 23.971.446 cajetillas en los estancos de la provincia, apenas 7.000 menos respecto al año pasado. Por poner en perspectiva el dato, es menos de la mitad, 25 millones menos de cajetillas de las que se vendían hace dos décadas. Ese descenso no se refleja en las ventas , que no han parado de subir. En 2024 se ingresaron 119,8 millones por cigarrillos, 3,7 más que el año anterior y 16 millones más que en aquel 2004. El motivo: hace 20 años un paquete, de media, costaba 2,10 euros y el año pasado se alcanzaron los cinco euros, un 3,2% más que en 2023. «Con lo que ha subido no se ha recaudado tanto como se esperaba», dijo Bermejo.
También han caído las ventas de puros, con 19,6 millones y más de una década seguida bajando en ventas y la picadura de liar, con 51.007, su dato más bajo desde 2012. Acumula ya cuatro años seguidos en los que cada vez se vende menos, en concreto, desde que en la pandemia hubiera un nuevo repunte. Igualmente en ambos casos, el incremento del tabaco ha hecho que aumente la recaudación, 4,2 millones por puros y 10,4 millones por la picadura, unos 200.000 euros más que en 2023.
El único tabaco que ha subido en ventas es la picadura de pipa, lo más barato que se encuentra el fumador en el estanco. El año pasado se vendieron 16.205 kilos, un 10% más. Es el cuarto mayor dato de ventas de su historia, solo superado por los años de la crisis inmobiliaria. Además se han más recaudado más de 1,9 millones de euros, la mayor cuantía por este tabaco, que aunque es barato, seis euros la bolsa de 50 gramos, también ha subido su precio.
Nuevos ingresos. Con este panorama de descenso del tabaco, Bermejo recordó la necesidad de «diversificar» los productos que se venden en los estancos. Hay que «contrarrestar con terceros productos, porque al final de mes, cuando llegan las facturas, tienes que pagarlas». Así aumentan productos y servicios en los estancos.
En la capital es el único sitio donde han aumentado los estancos, con dos nuevos en 2024 y que han ido «cogiendo clientes» en estos meses. Mientras, no se prevén cierres de negocios. «El estanco es algo que, con más esfuerzo y más horas, sale adelante» y recordó que la reducción de la jornada laboral les afectará porque «los costes no los puedes asumir» y tendrán que dedicar los propietarios de la concesión más tiempo a sus negocios.
Además de la jornada laboral, Bermejo puso el acento en la futura normativa que se quiere aprobar para prohibir fumar en terrazas. Así recordó lo que pasó en la pandemia cuando hubo esa prohibición y «los entornos» de los restaurantes se llenaron de fumadores.
«La gente está cada vez más concienciada, pero con prohibiciones nunca se arreglan las cosas, se arreglan con educación» y señaló que los estancos son el espacio donde se tiene la prohibición de vender tabaco a menores de 18 años y evitar que fumen cualquier tipo de producto, incluidos cigarrillos electrónicos o vapeadores. «Tenemos una concesión administrativa del Estado, que es nuestro modus vivendi, y no nos la vamos a jugar por venderla a un menor».
descenso de los fumadores
Los datos globales reflejan una caída del consumo de tabaco. La subida de la picadura de pipa no compensa la caída de la de liar, con 700 kilos menos vendidos, mientras que las cajetillas, 6.581 menos, y puros, 676.828, indican que hay menos fumadores.
Un Coste por Encima del IPC
El tabaco que más subió precios fue el que más aumentó en ventas. El coste del de pipa sube un 6,9 %, alcanzando los 119 euros el kilo, cuando el IPC en la provincia fue del 2,4 %. El de liar aumentó un 6,3 % y los cigarrillos un 3,2 %. Solo los puros se mantienen, 0,21 euros.