La Hermandad de las Palmas ya tiene advocación para su Titular

J.M.Beldad
-

Pasa a denominarse oficialmente Hermandad de las Palmas de Nuestro Señor Jesús de la Humildad en su Entrada Triunfal en Jerusalén, Santísimo Niño de la Paz y María Santísima Auxiliadora de los Cristianos

Hermanos de las Palmas procesionan con el libro de reglas de la cofradía en el Domingo de Ramos - Foto: Rueda Villaverde

La Hermandad de Las Palmas de Ciudad Real ha dado un paso importante en su evolución histórica con la reciente aprobación de sus nuevos estatutos por parte del Obispado de Ciudad Real. A partir de ahora, esta corporación pasa a denominarse oficialmente Hermandad de las Palmas de Nuestro Señor Jesús de la Humildad en su Entrada Triunfal en Jerusalén, Santísimo Niño de la Paz y María Santísima Auxiliadora de los Cristianos.

Este cambio supone una ampliación del nombre y, con ello, la formalización de la advocación de su Sagrado Titular, que queda consagrado como Nuestro Señor Jesús de la Humildad. Se trata de un hito relevante para la vida interna de la hermandad, que refleja así el crecimiento y consolidación de su identidad devocional y cofrade de una hermandad que no para de crecer en los últimos años, al calor del colegio Salesianos. 

Desde su fundación, la hermandad era conocida simplemente como Hermandad de Las Palmas, y así lo tenía estipulado en sus estatutos fundacioonales, en referencia a la escena evangélica de la entrada de Jesús en Jerusalén que representa su paso. No obstante, con el paso de los años, la cofradía fue enriqueciendo su patrimonio espiritual con otras imágenes, como el Santísimo Niño de la Paz, una obra anónima del siglo XVII que forma parte del cortejo procesional de la cofradía. Y también con María Santísima Auxiliadora de los Cristianos,  advocación que centra la fe de la comunidad salesiana, que también han sido incorporadas en esta nueva denominación oficial, ya que es propiedad de los Salesianos, pero la hermandad colabora y participa activamente en todo lo que tiene que ver con su devoción, sus cultos, procesión y celebraciones.

La aprobación por parte del Obispado ha sido el último paso de un proceso de revisión estatutaria que, según fuentes de la propia hermandad, busca adecuar sus normas internas y su organización a la realidad actual de la cofradía, reforzando su dimensión catequética y eclesial dentro del marco diocesano.

Esta actualización supone un impulso renovado a la vida cofrade de la hermandad, especialmente de cara a su participación en la Semana Santa de Ciudad Real. Con esta reforma, la corporación busca seguir creciendo en el plano espiritual y cofrade, manteniendo siempre el espíritu que impulsó su fundación.

La noticia ha sido recibida con alegría por los hermanos, que ven en este cambio una forma de consolidar su labor pastoral y de seguir construyendo una hermandad abierta, participativa y en constante renovación. La Hermandad realiza su estación de penitencia el Domingo de Ramos desde las instalaciones del colegio Hermano Gárate, anexas a su sede canónica, la Iglesia de San Ignacio de Loyola, siendo la primera y abriendo así la Semana Santa ciudadrealeña.

El hermano mayor de la hermandad, José Manuel Moreno, ha valorado con emoción y gratitud el nuevo nombre oficial de la cofradía, destacando el sentido espiritual que encierra. "Hace ya muchos años se pensó en poner una advocación a la imagen del Cristo", explica, y celebra que esa antigua idea "al final se ha hecho realidad". Moreno detalla que la nueva denominación fue aprobada en Asamblea de Hermanos y posteriormente ratificada por el Obispado tras adaptar los estatutos al acuerdo marco diocesano.

Sobre la advocación de Nuestro Señor Jesús de la Humildad, el hermano mayor subraya que "refleja la imagen de Cristo bendiciendo con la mano derecha y con la izquierda sobre el corazón, descalzo y montado en un pollino", en coherencia con la profecía de Zacarías 9,9. En cuanto a la incorporación de María Santísima Auxiliadora de los Cristianos, Moreno afirma que "la hermandad adopta este título en honor a su acogida dentro de la familia salesiana", reconociendo "la fuerte vinculación con la Asociación de María Auxiliadora" y la colaboración activa que mantienen en sus actos y procesiones.