Santi Urdiales, entrenador del Caserío, ha recordado que ya estaban avisados de la dificultad de ganar al Agustinos Alicante y más aún antes de viajar a Burgos, un rival directo por el ascenso directo. "Ellos han estado muy acertados en la primera línea y también con el pivote, con el que nos han hecho mucho daño, sobre todo, en la primera parte. En ese primer tiempo nos entró ansiedad de querer hacer las cosas rápido ante un gran rival. En la segunda mitad estuvimos mejor y en esos últimos 15 minutos creo que a ellos les faltó gasolina. Giovagnola paró algún balón importante, la defensa estuvo mejor, fallaron algún lanzamiento y al final ganamos, pero la diferencia no refleja la realidad porque fue un partido igualadísimo ante un gran equipo".
El técnico santanderino resalta la confianza que otorgan los triunfos, pero a la vez recuerda que "puede ser un arma de doble filo porque estamos acostumbrados a ganar y ahora viene una parte del calendario muy importante. Nos quedan tres salidas muy complicadas y vamos a tener que navegar con eso, saber manejar situaciones difíciles. Ahí es donde deberemos mostrar nuestra fortaleza. Estamos siendo muy exigentes y ahora vamos a Burgos atrás completar una vuelta completa sin perder y eso en una categoría como Plata es muy difícil".
"Ahora hay que pensar en Burgos, que va a ser un auténtico partidazo", recalcó Urdiales ,que agradeció de nuevo el apoyo de los aficionados. "vamos todos de la mano y estamos en un momento perfecto de la temporada, al que queremos poner un broche de oro".