Manchego y Manzanares firmaron tablas (3-3) en un derbi provincial muy extraño y que tuvo de todo. Ya el contexto del choque fue muy raro, con Valerio Céspedes, integrante del staff del club mancheguista, estrenándose como técnico del Manzanares, aunque no pudo sentarse en el banquillo, y una fuerte tromba de agua cayó sobre el césped minutos antes del inicio del choque. A todo ello hay que sumar la actuación de un colegiado más pendiente de todo lo que ocurría alrededor del campo que del propio juego en sí.
Emilio Cornago, técnico del Manchego, que fue expulsado por unas supuestas protestas que él niega, tras el 2-2, advirtió que "ya lo habíamos hablado durante la semana y tuvimos errores no forzados. Nosotros mismos nos pusimos en situaciones de peligro, como en el primer gol. Concedemos el 0-1, llegan los nervios, pero luego empatamos, tuvimos ocasiones y logramos remontar. El 2-1 era merecido, pero luego pasó lo que viene siendo habitual esta temporada. Tuvimos opciones para liquidar el encuentro, no lo hicimos, nos empatan en otro error y ya en el último minuto marcamos el 3-2, pero en la última jugada nos hacen el 3-3. Son cosas difíciles de explicar".
Para el argentino, fue un partido "raro. Todo lo que envolvió al partido ya fue muy raro. Incluidos los árbitros, que parecían estar más preocupados de lo que pasaba fuera que de lo que pasaba dentro. Me expulsaron y me hago cargo, pero yo estaba hablando con mis jugadores, no protesté. Es algo que pone de los nervios porque nos jugamos mucho". Cornago recordó que los jugadores "son personas y todos nos podemos equivocar, pero hay modos y modos de decir las cosas. Ya pasó y hay que mirar hacia delante", señaló el técnico mancheguista, que por otro lado prefiere quedarse con que su equipo siguió sumando, "pero es en nuestra casa y no era lo que buscábamos".
Valerio Céspedes, que se estrenaba como técnico del Manzanares, aunque tuvo que ver el choque desde la grada, afirmó que su objetivo principal era "levantar el ánimo" del grupo. "Quería que tuviesen las ideas claras de lo que había que hacer y creo que competimos con nuestras armas. Complicamos mucho el partido al Manchego y tuvimos esa recompensa del empate".
"El partido ha sido muy extraño, pero competimos como un buen equipo".
Valerio agradeció el recibimiento, aunque entiende que con el paso de los minutos la tensión fuera en aumento. "Llevo como quien dice dos días en Manzanares y estos chicos tienen que demostrar que son jugadores de Tercera y creo que esta vez demostraron que tienen nivel para Tercera. Yo les voy a comer la cabeza para que sigan saliendo así. Virtualmente estamos descendidos y en los partidos que quedan solamente pido que den la cara como la han dado en este partido".