La Consejería de Educación inició en el año 2022 un proyecto piloto con el objetivo de conocer la realidad de los estudiantes con altas capacidades en la región. Una iniciativa que se ha desarrollado en 80 centros de toda la geografía castellano-manchega y que buscaba, entre otros aspectos, detectar alumnos, con una metodología novedosa, entre las aulas de segundo a quinto de Primaria y de segundo de ESO. La propuesta concluye este año y, de momento, gracias a la metodología aplicada se han logrado identificar a 142 estudiantes en los 16 centros de la provincia de Ciudad Real donde se está desarrollado la iniciativa. En toda Castilla-La Mancha, la cifra se ha elevado a 800, según informó la Junta de Comunidades.
La iniciativa, denominada 'Mejora de respuesta educativa para el alumnado de altas capacidades', cumple uno de los objetivos marcados por la Consejería y que era identificar la cifra de alumnado con altas capacidades. Para hacer una idea del impacto que tienen esos 142 alumnos identificados, en 2022, cuando arrancó el proyecto, solo había 147 estudiantes que se habían señalado como estudiantes con altas capacidades en la provincia, según los datos del Ministerio de Educación. La identificación es clave para cumplir el decreto de inclusión educativa 85/2018, que recoge, por primera vez, la necesidad de atender al alumnado que presenta altas capacidades.
Este Real Decreto, explicó la presidenta de ANPE, Mónica Sánchez de la Nieta, es clave porque marca que se debe «atender a toda la diversidad y todas las necesidades que hay en el aula» y, en este sentido, recordó que hay una atención que se está presentando a aquellos alumnos que tienen «bajo rendimiento» o «necesidades educativas especiales», faltaban las altas capacidad.
Por este motivo, con esta propuesta de la Consejería, que se lanzó hace tres cursos, se buscaba elaborar un plan de atención completa. Comenzó con la designación de centros y los estudiantes que formarían parte del programa, los 16 de la provincia; continuó el año pasado con una criba, para determinar qué alumnos tienen altas capacidades, señalando que había 136 estudiantes ciudadrealeños que tenían el potencial de ser identificados. A esos alumnos y al resto de la calle se les hicieron pruebas específicas con el objetivo de ratificar su potencial, de tal modo que se acabó por identificar de forma concreta a los 142 alumnos diagnosticados con estas altas capacidades, este curso. Además, la propuesta incluye la edición de una guía y el desarrollo de una propuesta educativa adaptada para estos alumnos, que puede implicar desde matricularlos en cursos superiores a otras iniciativas.
Un programa de apoyo.
Desde ANPE recordaron que se trabaja, primero, en la identificación de las altas capacidades, «igual que se identifica el bajo rendimiento y se diagnostica y se hacen los informes psicopedagógicos», porque esos alumnos «tiene sus necesidades». Ahora, apuntan en el sindicato, es necesario contar con un plan para que el profesorado pueda atender a esos estudiantes diagnosticados, recordando que, en estos momentos, es «el equipo de orientación de los centros está intentando adaptar sus necesidades», como puede ser el desarrollo emocional o la socialización en el aulay apunró a un posible programa de apoyo educativo para estas altas capacidades, con la intención de atender sus capacidades.