Page insiste en que Puigdemont «es quien manda en España»

Leticia Ortiz
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El presidente autonómico considera que la negociación del impuesto a la banca, que su Gobierno ha recurrido ante el Constitucional «no tiene nada que ver con el progresismo»

Page ha participado esta tarde en el V Foro Económico Wake UP Spain - Foto: Juan Lázaro

«Es una barbaridad». Así de contundente se ha mostrado esta tarde el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, al ser cuestionado por el impuesto a la banca y su posterior reparto, que fue pactado por el Gobierno central y Junts. Hace apenas unos días, el líder regional ya anunció el recurso que su Ejecutivo presentará ante el Tribunal Constitucional contra un reparto «impuesto por Carles Puigdemont» y que «beneficiará a las comunidades más ricas». «Para alguien progresista los impuestos deben ser una herramienta para redistribuir la riqueza. Y este reparto es todo lo contrario», subrayó durante su participación en el V Foro Económico Wake UP Spain, organizado por El Español y que fue inaugurado horas antes por el Rey. A la vista de esa negociación «delirante» para repartir ese impuesto y de otras cesiones del Gobierno central a los independentistas, Page insistió en que ahora mismo «nadie puede discutir que Puigdemont manda en España porque tiene la última palabra en cuestiones importantes. Y eso es mandar». 

También el expresidente catalán fue protagonista de la intervención de Page cuando se pronunció sobre una de las últimas cuestiones que ha enfrentado a Moncloa con las autonomías: la acogida y gestión de los menores extranjeros no acompañados. El gran error del Gobierno, para el dirigente castellanomanchego, es que «no se ha negociado con las comunidades, que somos las que vamos a asumir el esfuerzo». De hecho, recordó que Castilla-La Mancha, como el resto de las regiones, estaba de acuerdo con el primer pacto que cerraron el Ejecutivo de Pedro Sánchez y el Gobierno de Canarias para el reparto único de 4.000 jóvenes desde Canarias y 500 desde Ceuta para aliviar los recursos de estos territorios. Sin embargo, ahora las condiciones han cambiado por la intervención de los separatistas catalanes. «Queremos ayudar y compartir, pero no bajo las condiciones de Puigdemont», enfatizó el presidente regional. En este tema, Page incluso hizo gala de su ironía al señalar que él estaba de acuerdo con Pedro Sánchez cuando dijo que los independentistas catalanes eran racistas y xenófobos. «Pero es verdad que lo dijo hacer muchos años», apostilló.

Aunque la actualidad marcó la intervención del presidente regional, que aseguró, por ejemplo, que cuando se habla de seguridad y defensa «hay que dejar el populismo a un lado, y más aún si ese populismo se ejerce desde dentro del Gobierno», Page puso en valor la apuesta de Castilla-La Mancha por las empresas tecnológicas y por la energía renovable. «La gente tiene la idea de que Castilla-La Mancha es rural. Y es verdad que la gran industria del campo supone un 18 por ciento en nuestro PIB y tiene un peso importante, pero hay que subrayar que estamos por encima de la media en peso industrial», señaló, algo que, según enfatizó, se debe entre otras cuestiones a que el Gobierno regional lleva «muchos años» trabajando en atraer inversiones.