Fermín Bocos

CRÓNICA POLÍTICA

Fermín Bocos

Periodista y escritor. Analista político


OTAN, a la espera de Trump

01/04/2025

El futuro de la OTAN tal y como la conocemos está en el aire. Está por ver qué dirá o con qué amenazará Donald Trump en la próxima cumbre de la Alianza que está previsto celebrarse el próximo 24 de junio en La Haya (Países Bajos). Dicha incertidumbre resulta inevitable y procede de una evidencia: aunque son una treintena los países que integran la organización, Estados Unidos es la pieza maestra del engranaje político y militar. Sin ellos la Alianza perdería lo esencial de su capacidad disuasoria.
En origen fue un producto de la Guerra Fría. El escudo de Occidente frente al Pacto de Varsovia: el bloque militar integrado por los países comunistas del Este de Europa nucleado en torno a la Unión Soviética. Ahora, tres cuartos de siglo después, el bloque comunista es historia pero Rusia, tras la invasión de Ucrania, comparece en el escenario europeo como una amenaza para algunos de sus países vecinos, caso de los países bálticos, Polonia o Finlandia. Es una amenaza real porque históricamente, en Rusia, lo militar y lo político siempre han ido unidos -desde los zares a la época soviética- con una constancia fuera del tiempo y con independencia del clima internacional, y si algo detuvo las pulsiones expansionistas de Moscú fue la existencia de la OTAN. Un factor cuya vigencia disuasora está ahora mismo en entredicho en razón de las reticencias de la nueva Administración norteamericana.
¿Qué quiere Donald Trump? O, por decirlo claramente:¿qué exige a los miembros de la OTAN? Pues algo sencillo de decir y complejo de allegar: qué pongan más dinero. El 2% del PIB de cada país como punto de partida hasta alcanzar un techo de entre el 3% a un 5%. En el caso de España la cosa se complica porque nuestro país, que aporta el 1,28 % , en menos de tres meses tendría que incrementar en 10.000 millones de euros la partida de gastos militares. Y Pedro Sánchez -para disimular ante su socios comunistas- anda perdido en los sargazos de la semántica tratando de dar con el eufemismo que le permita orillar el término "defensa" para llamar de otra manera a los gastos en Defensa. Junio está a la vuelta del calendario y aunque podemos marear el debate hablando de la traición de Trump a Europa ,los hechos son tenaces y Rusia seguirá con sus planes. Algo, pues, habrá que hacer a la espera de lo que diga Trump.