Poco a poco la enfermería del Viña Albali se va vaciando y, si no hay sorpresas de última hora, este sábado ante el Palma, la única ausencia será la de Fernando, en la fase final ya de recuperación tras sufrir un edema óseo.
No está siendo una temporada sencilla para los vinateros en cuanto a lesiones y ahora empiezan a ver la luz al final del túnel. Prácticamente todos los jugadores han estado en la enfermería en algún momento de esta primera parte de la temporada, pero ahora parece que la normalidad se va apoderando del Virgen de la Cabeza.
El guardameta Marcao ya ha entrado en las últimas convocatorias, formando pareja de porteros con Álex González, ya recuperado también de sus problemas de pubis. En el cierre, Lolo, Boyis y Nano han superado también distintos problemas físicos y el último en abandonar la enfermería ha sido Solano.
El pívot cordobés ya está recuperado de una microrotura muscular y podrá entrar en la convocatoria para el partido ante el Palma. Esa posición de pívot es muy importante para el técnico de los valdepeñeros, Ricardo Íñiguez, que con el regreso de Solano, más la recuperación de Jorge Carrasco, que sufrió una fisura en el pie en el partido de Copa del Rey, y el reciente fichaje de Alberto Saura, que ya debutó frente al Burela en la última jornada de la primera vuelta, ha ganado en competitividad en ese puesto.
Con Pol Pacheco concentrado estos días con la selección española, con la que disputaba al cierre de esta edición un partido ante Inglaterra clasificatorio para el Europeo, el Viña Albali está preparando prácticamente con todos sus efectivos, a excepción de Fernando, ese duelo contra Palma.
Para el martes 11 de febrero quedará ya el partido de los cuartos de final de la Copa del Rey frente a Inter Movistar, en el que el ganador accederá a la fase final del torneo, una prioridad para el club valdepeñero tras quedarse fuera de la Copa de España y tener en el inicio de la segunda vuelta a 9 puntos las posiciones del play off por el título.