El BM Caserío sumó dos puntos más en su lucha por acabar la temporada en puesto de ascenso directo a Asobal, venciendo al Lanzarote de Samuel Trives (27-18) en partido adelantado. Aunque no fue el mejor encuentro de los amarillos, la victoria fue justa y clara, en un duelo en el que siempre llevaron la iniciativa en el marcador, sin dejar que el rival hiciera peligrar la situación.
Santiago Urdiales lamentaba que los suyos no hicieran "un buen partido", pero destacaba el "oficio" para sacar adelante un duelo complicado ante un rival "que se jugaba la vida". Para el entrenador del Caserío, las paradas de Óscar Ruiz, rozando el 50% de efectividad, y la mejoría en defensa en la segunda mitad fueron las claves, ya que en ataque no fue la mejor tarde. "Pudimos abrir brecha en el marcador poco a poco y luego no dejar que ellos se acercaran porque eso hubiera cambiado mucho el partido. Todos los equipos compiten y te roban puntos", subrayaba el santanderino, que ya está pensando en el próximo compromiso del domingo que viene ante Agustinos Alicante, también en casa.
Por su parte, Samuel Trives, entrenador del Lanzarote, lamentaba que "cuando tuvimos opciones de acercarnos, fallamos lanzamientos y perdimos balones, y eso te condiciona ante un equipo como Caserío, que te rompe el partido en tres minutos por los muchos recursos que tiene". El madrileño asumía que "este no era nuestro partido", sino los venideros ante Antequera y Novás, rivales directos en la lucha por la permanencia en Plata.
Pese a que no se le da bien jugar en Ciudad Real como visitante, Trives agradecía el cariño de la afición, que no le olvida, y calificaba de "muy especial" jugar aquí, sobre todo en el pabellón Puerta de Santa María.