Las reservas hidrológicas de la provincia pintan bien a las puertas de la primavera, la estación, tradicionalmente, más lluviosa. Hasta el 35% de las precipitaciones de todo el año se van a concentrar en los próximos tres meses. Y a unos días de estrenar estación, los pantanos ciudadrealeños mejoran en un 65% las reservas que tenían a estas alturas de 2024, a punto de acabar la primera parte de un año hidrológico en el que ya han caído más de 250 litros por metro cuadrado de precipitaciones en la capital, lo que sitúa al año entre los 50 más lluviosos del último siglo y a falta todavía de acabar el mes.
Tras unos carnavales pasados por agua, solo en Ciudad Real se han recogido lluvias todos los días desde el 28 de febrero hasta el 9 de marzo, más de 26 litros por metro cuadrado, los embalses alcanzan un nivel de reserva por encima del 50 por ciento de su capacidad. Los de la zona del Guadiana almacenan, ayer, 200,1 hectómetros cúbicos. Los del Guadalquivir, 87,8. En total, cerca de 290 hectómetros cúbicos, una cantidad muy superior a los 175,5 que tenían hace un año. Para hacerse una idea, el año pasado, a estas alturas de marzo, solo había cuatro embalses de la provincia que superaban el 50% de sus reservas. Este año son siete. Y donde más se nota esa bonanza es en el embalse más grande, el de Torre de Abraham. En el último año se han doblado sus reservas pasando de 58 hectómetros cúbicos a más de 123. En esta semana de carnaval ha aumentado el volumen de agua embalsada en tres hectómetros cúbicos, lo que 'gasta' una ciudad de 60.000 habitantes al año. También tiene agua, mucha más, el pantano del Vicario, que multiplica por seis sus reservas en los últimos doce meses, el de Montoro, que las duplica, mientras que el Gasset, del que bebe Ciudad Real y su comarca, mantiene las cifras del año pasado, más de 20 hectómetros. Incluso el embalse de Vega del Jabalón, 'muerto' el año pasado, con 0,3 hectómetros, roza ahora los dos hectómetros, al cinco por ciento de su capacidad. Hace unas semanas, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, Samuel Moraleda, ante estos buenos datos, avanzaba «cierta normalidad» para atender a «todos los usos» gracias a este volumen almacenado, llamando, pese a todo, «a la racionalidad en el uso del agua».
Más lluvias. Y lo que queda por caer. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé una semana de más lluvias en Castilla-La Mancha, aunque con un respiro el miércoles antes de la llegada de una nueva borrasca, tras unos días en los que no ha habido precipitaciones «importantes» pero sí muy continuas y generalizadas.
Así lo indicaba este lunes, en declaraciones a Efe, el delegado de la Aemet en Castilla-La Mancha, Luis María Bañón, que ha explicado que ayer y hoy se esperan precipitaciones «intermitentes, generalizadas», que entrarán desde el suroeste y que el miércoles podrán dejar un «intervalo de descanso». A partir del jueves entrará una nueva borrasca, según Bañón, con las mismas características que Jana, y que dejará «precipitaciones débiles o moderadas, con alguna tormenta, y de nieve especialmente en la Ibérica», aunque también recordó que a partir del viernes la incertidumbre de la predicción es mayor.
Respecto a las lluvias de los últimos días, desde la entrada de la borrasca el lunes 3, Bañón dijo que «no ha habido precipitaciones muy intensas, pero sí bastante generalizadas e intermitentes en prácticamente toda la comunidad durante toda la semana».